martes, 1 de noviembre de 2011

La mentira piadosa

Hoy los que quieren y nos martirizan con las bondades de las democracias asamblearias están exultantes. Al fin les han hecho caso y han dejado al pueblo que decida su futuro. "Ya iba siendo hora", comentan orgullosos y seguros de que han tenido algo que ver en la decisión de Papandreu de someter a referéndum el rescate europeo.

Ellos creen que cualquier referéndum es una buena noticia, ya sea para preguntar si se sube la luz, si se construye un aeropuerto o si se destina dinero al Congo Belga. Por ello, cuando oyeron que en Grecia los ciudadanos van a tomar la decisión más importante que ha tenido que tomar nadie en Europa en varias décadas se pusieron a dar saltos de alegría y brindar con champán Coca-Cola de comercio justo.

Pero, ¿es tan buena noticia para la democracia la decisión griega? No. No lo es. De hecho, es todo lo contrario, es un tiro en el pie a la ciudadanía. Después de tomar decenas de decisiones impopulares y de ver cómo su popularidad cae por los suelos, el primer ministro griego huye de sus responsabilidades y delega en el pueblo la decisión más importante de todas.

Ahora, los ciudadanos griegos tienen que decidir entre votar a favor de una mínima luz al final del tunel dándole la razón a su Primer Ministro o el caos absoluto. Ahora, Papandreu se lava las manos para que nadie le pueda echar la culpa si la cosa sale mal y que todo el mundo le alabe si la cosa sale bien. Ahora, el Gobierno griego pretende tomar el dinero y correr y en el camino engañar a sus ciudadanos haciéndoles creer que les ha dado el poder.

Pero lo más triste de todo no es que el Gobierno griego haga algo así perjudicando a todos los que le han ayudado en estos dos últimos años. Lo peor de todo es que recibe los aplausos estúpidos de quienes, se supone, que creen en la democracia.

La democracia no consiste en tomar las decisiones fáciles y huir de las difíciles. La democracia no consiste en que una persona que no sabe lo que es la deuda pública pueda decidir si se huye de ella o no. La democracia no es un recurso que se pueda utilizar cuando venga en gana y según interese.

¿Alguien estaría a favor de un referéndum sobre si aceptamos la homeopatía como ciencia o la mandamos al ostracismo? ¿Qué sentido tendría preguntar a un filólogo o a un panadero si creen que los neutrinos pueden ir más rápido que la luz? ¿Valdría de algo someter a referéndum las infraestructuras y que entre todos decidamos qué ciudades tienen que tener peaje y cuáles no?

Los referéndums sólo sirven en casos muy concretos en los que la respuesta deber ser "sí" o "no". Lo contrario se llaman elecciones. Elecciones en las que se elige entre diferentes opciones y los ciudadanos se quedan con la que más les interesa.

¿Cómo será la pregunta que le harán a los griegos?
¿Quiere usted que Grecia firme el rescate europeo junto con los recortes asociados o quiere usted que Grecia se las arregle por sí sola y ya veremos a ver qué pasa?
¿Sirve de algo eso? Yo, como ciudadano, lo que quiero es que se me presenten cuantas más opciones viables mejor y así poder elegir entre ellas, no que me pregunten si me quiero agarrar al único bote salvavidas que queda en el barco o esperar a ver si viene un helicóptero con Bruce Willis.

martes, 27 de septiembre de 2011

El broker que te quiere dar todo su dinero

Hoy sale en todos los periódicos la imagen de un tipo de traje y corbata al que nadie conoce pero que, según parece es un "broker independiente". Nadie sabe quién es. Su egoblog tiene bastante poco éxito y, después de salir en todas partes en el día de ayer, apenas supera los 4.000 followers en twitter. No es lo que la gente podría considerar un gurú. Según el perfil de su blog, no ha trabajado en grandes compañías, no tiene libros escritos (de momento) y lo único que tenemos es su palabra de que es "independiente" y de que sabe mucho mucho mucho de lo que habla.

Pero lo mejor de todo son sus referencias. Parecen sacadas de un comercial del AB Shaper de esos que echan en los canales de la TDT. Uno dice que está contento de que Alessio sea su mentor y que ha aprendido mucho de él, otro dice que "sin duda, el método de Alessio es un paso adelante y que de haberlo sabido antes tendría mucho más dinero" y otro le agradece que haya salvado su fortuna. Y los nombres no se quedan atrás. No vienen acompañados de ningún dato adicional como la procedencia, el email o el twitter. Sólo son nombres con pinta de ser inventados del tipo "Pepito Pérez", "Juan García" o "Perico de los Palotes".

¿Por qué se ha hecho famoso?

Por este vídeo en el que relata por qué se hace pajas todas las mañanas pensando en el dinero que le daría una segunda recesión como la de los años 30. Dice que él está preparado y que Goldman Sachs (sí, ya sabéis, la reencarnación del diablo) también lo está. Como buen samaritano que es nos avisa para que estemos preparados y nos dice que aun estamos a tiempo de forrarnos con la crisis.



Nunca me he fíado de la gente de la bolsa que aparece en la tele o que escribe en los periódicos. Hablan como si pudiesen predecir el futuro cuando en realidad lo único que están haciendo es decirte lo que a ellos les interesa que oigas. Si ellos quieren que una acción suba porque tienen dinero metido ahí te van a decir que subirá y si quieren que baje te dirán que bajará.

Pero Alessio no es de esos. Alessio es un tipo íntegro. Un tipo que se viste por los pies y que, aunque usa trajes de 2.000 euros para salir en la tele, se preocupa por los ciudadanos. Lo que a él le interesaría, como buen broker y como a Goldman Sachs es que nosotros viviésemos en nuestra burbuja de hombres y mujeres de a pie preocupándonos por el fútbol y esas cosas mientras ellos diseñan un plan para quedarse con todo nuestro dinero. Podría callárselo, claro, y sacaría mucho más dinero, pero no lo hace.

Lo que me sorprende es que nadie se pregunta ¿por qué? Todo el mundo alaba su sinceridad y dice
Qué tío más majo que nos avisa de que se acaba el mundo. Si estuviese aquí le invitaba a unas pastas con Cola Cao
Este tío no era nadie hasta ayer. La única razón plausible por la que ha dicho esto es para darse notoriedad. Para salir en todos los medios y pasar a ser un líder de opinión, algo que antes no era. No estamos hablando de un columnista reputado, ni siquiera de alguien cuyo trabajo depende de lo que diga. En este último caso, probablemente, se necesitaría ser muy valiente para dar un paso así, pero este señor trabaja por su cuenta y le viene bien que mucha gente lea sus opiniones como trader para poder ganar más dinero. Dado que su conocimiento del mundo financiero es nulo, nadie le va a hacer ni puto caso por sus consejos y lo que tiene que decir es "ey, que todavía te puedes forrar, escucha lo que te digo y la crisis no te afectará".

Mirémoslo así. ¿Qué pensaríamos ante un email que nos llega a nuestro buzón diciéndonos que el mundo se va a acabar y que le mandes 30€ que él invertirá en un huevo de sitios y te dará una rentabilidad del 1000%? Pues lo que ha hecho el tal Alessio es eso mismo pero de una forma más refinada. Ha doblado su número de followers (aunque probablemente habría esperado conseguir alguno más) en un día y ha multiplicado las visitas de su blog, pero, sobre todo, se ha convertido en alguien conocido. Alguien a quien no sólo muchos irán a buscar recetas para salir de la crisis. También muchos irán a buscar argumentos que digan que la crisis es un objetivo de las grandes corporaciones.

Si todo esto del trading no le funciona, siempre podrá hacer un libro inventándose cómo Goldman Sachs domina el mundo y forrarse con ello.

sábado, 24 de septiembre de 2011

El País, ¿la futura Super Pop?

Si hoy habéis echado un vistazo a la prensa del día os habrá llamado la atención una cosa: el nuevo suplemento de moda de El País. En la edición digital aparece Sarah Jessica Parker vestida de torero (o algo de eso) con el castizo titular "Sarah Jessica Parker entra en faena". Si esa imagen no os hizo vomitar (a mi sí, pero volví para hacer este arduo trabajo de investigación) quizá os haya apetecido entrar a leer el artículo. Si no habéis podido, aquí os selecciono algunos de los párrafos. Lo cierto es que es muy fácil de leer. La "periodista", Bárbara Celis, amablemente nos ha seleccionado en negrita los textos que ella considera más importantes... vamos, como cuando estábamos en tercero de primaria (o EGB):
A primera vista nos sorprende su extrema menudez –mide 1,60 metros, tiene un cuerpo estrechísimo y muy fibroso– y también su amabilidad y simpatía
Cuando llega la hora de mostrarle el vestuario se vuelve a respirar cierto nerviosismo: no todos los días se viste a la intérprete de Carrie Bradshaw
Ya ante el fotógrafo, no teme a la cámara, capote o mantilla; hace suya cada prenda por muy ajenas, como estas, que le sean. 
Efectivamente, en el rostro de Sarah Jessica no hay rastro de pinturas o indicios de haberse dejado acariciar por el bótox o el bisturí. Y si lo hubiese hecho, el médico realizó su trabajo con mucho esmero; porque, al contrario de lo que ocurre con otras caras famosas (Nicole Kidman y su cutis momificado quizá sea el ejemplo más sangrante), nadie diría que Sarah Jessica ha pasado por el quirófano. 
Varias preguntas me vienen a la mente al leer esto, pero las principales son: "¿Dónde cojones habéis metido el libro de estilo?" y "¿Qué es esta puta basura?".

Y esto que he puesto, amigos, es en la cuarta parte del artículo. Mi rigor profesional y mi ética me impide seguir copiando párrafos. Además, tengo miedo de que se me vaya a joder el ordenador si tengo esa página abierta mucho tiempo.

Muchos pensarán que El País se ha vendido y que la única forma de conseguir dinero es dándole a las pijas lo que las pijas quieren. Yo creo que es todo lo contrario. Es un toque de atención. Un grito de ayuda.

Está claro. El País, el periódico más leído de este país está pidiéndonos ayuda para que le ayudemos a salir de esta situación. Han llegado a un punto en el que necesitan que las adolescentes y las pijas de este país lo compren para poder salir de la crisis. Nos está enseñando el camino que tendrán que seguir antes de cerrar. Nos avisa de que lo próximo serán los regalos de maquillaje, libros de autoayuda para seguir la dieta de la alcachofa y los posters de Brad Pitt. Están suplicando nuestra ayuda.

El periódico que llegó a ser el periódico más influyente del país está empezando a convertirse en la Super Pop. Ahora que nos habíamos librado de la revista que nos martirizó de pequeños, ¿vamos a tener que aguantar que los análisis políticos dejen paso a las tonterías sobre zapatos, famosas y regímenes alimenticios?

Yo digo que NO. Tanto si te gusta la línea editorial como si no, debemos actuar. Debemos ir a los kioskos y decir que queremos periódicos serios. Sea cual sea el periódico que te guste, habla con tu kioskero, cuéntale tus problemas y dile que esto es una mierda -Él no tiene la culpa, pero entenderá que te desahogues-. Lo que tenemos que hacer es comprar El País, sacar el suplemento y devolverlo. Debemos mandar cartas a las redacciones. Debemos hacer algo. Necesitamos un #15M para la prensa. Estamos cerca del punto de no retorno, pero aun no hemos llegado a él. Hay tiempo, ¡COMPAÑEROS!

Esto no pretende ser una alabanza a El País de hace unos años, todos sabemos que tenía sus fallos y algunos muy gordos. Esto pretende ser un toque de atención. Ya lo hemos visto con los periódicos deportivos, a quienes no pararles los pies a tiempo les ha convertido en basura no digna de limpiar el culo de un lector que se precie. Pero es que puede ser peor: en comunidades como Asturias, todo el mundo compra el periódico no por las noticias que ponen si no porque casi todos los días sale alguien que conoces. Los periódicos aquí ya no son, apenas, noticias; son fotos de la gente con un pie de foto enorme y un texto enano. Incluso uno de ellos tiene dos páginas en las que la gente felicita el cumpleaños a sus familiares. Esto, lo mires por donde lo mires, no es serio.

¿Queremos que los periódicos nacionales también se conviertan en eso? ¡Hagamos algo! ¡Por Tutatis!

sábado, 10 de septiembre de 2011

¿Y a quién creemos?

Podía haber titulado este post "los políticos mienten", pero ya sabéis que no me gustan los titulares llamativos para captar visitas (cof, cof), así que no lo hice. Lo cierto es que no sé si todos los políticos mienten, pero, en Castilla La Mancha, hay alguno que no está diciendo la verdad.

Uno tiende a pensar que lo que se gasta y lo que se ingresa es comprobable. Al fin y al cabo, el dinero gastado ha salido de algún sitio y el dinero recibido ha tenido que pasar por algún registro. Ya sé que cuando se habla de muchos millones de euros la cosa es diferente, pero aunque no se sepa lo que se gasta físicamente, lo lógico sería saber qué es lo que se debe y a quién.

En España, al menos a corto plazo, el encargado de decirnos cuánto se ha gastado es el Gobierno de turno. Otros organismos como el INE o el Tribunal de Cuentas trabajan "a toro pasado" y no pueden decirnos, por ejemplo, cuál es el déficit real que una comunidad autónoma tiene a 31 de junio.

Resulta que el Gobierno, por lo tanto, puede utilizar estos datos a su conveniencia. Sólo sabemos que el déficit es X porque nos lo dice el Gobierno, así que si se quisiera implantar una política de enormes recortes de servicios básicos por motivos políticos, puede decir que los anteriores fueron unos manirrotos y que no hay un puto duro. Así, además de conseguir cargarse el Estado del Bienestar, aparecen ante la opinión pública como buenos gestores y "demuestran" que son capaces de arreglar una situación de riesgo.

Por supuesto, cualquiera pensaría "¿a quién le puede interesar hacer creer a los inversores que su Comunidad Autónoma/país no tiene un puto duro y que han estado mintiendo toda la vida?"... pues, no lo sé, pero parece que a ellos no les importa demasiado.

Lo "gracioso" del tema es que los tres que nos pueden decir cuánto dinero hay -el gobierno entrante, el saliente y el central- no se ponen de acuerdo. Con lo cual, o bien uno está mintiendo, o dos, o los tres.

El problema es que los ciudadanos estamos indefensos ante esto. No podemos hacer nada. Nos hablan de unas facturas que existen pero que están escondidas, luego nos dicen que esas facturas no están escondidas en cajones, pero tampoco están registradas. Al mismo tiempo, por otro lado, nos dicen que esas facturas no existen y que se lo están inventando.

¿A quién creemos? ¿Cómo es posible que no nos podamos fiar de nadie y que en una cosa tan básica, como el dinero del que dispone nuestro Gobierno, no tengamos a quién preguntar? ¿de quién fiarnos?

Supongo que a todos nos parecería de República Bananera que ahora cuando el PP llegue al Gobierno diga que en realidad en España hay 8 millones de parados y no 5. O que en realidad somos 80 millones de españoles y no 45.

Lo cierto es que estamos en el Siglo XXI. Es posible saber al momento cuánto dinero nos han cargado en la tarjeta, podemos comprar cosas a miles de distancia y asegurarnos de que hemos gastado lo que queremos, pero, al parecer, los gobiernos de este país, no pueden saber algo tan básico como eso. Nadie sabe realmente cuánto dinero han gastado.

Nadie puede (o quiere) decirnos, a ciencia cierta, cuánto dinero se ha gastado y cuánto dinero se ha ingresado. Pueden decirte cuánto dinero tienes tú en tu cuenta y, en función de eso, cuánto dinero tienes que pagar a Hacienda, pero no pueden decirte cuánto dinero han gastado ellos.

Nunca he trabajado con una administración, pero siempre me imaginé que si tú les haces una factura, ellos tendrían que meterla en algún registro. Alguien la tendría que firmar. Cae de cajón que alguien debería de apuntar en algún sitio cuánto dinero de todos te has gastado. Pues, al parecer, algo tan básico como eso, no se hace, o se hace mal.

Lo mejor de todo es que nadie se plantea cambiar esto. Unos dicen una cosa, otros dicen otra y los demás miramos y creemos a unos o a otros en función de quién nos da más confianza, pero nada más. Nadie dice "oye, esto no puede volver a pasar". Simplemente se tiran los trastos a la cabeza y hacen sus argumentaciones en base a eso. En realidad es un chollo lo que tienen. Pueden hacer lo que quieran porque siempre podrán encontrar razones para gastar más o gastar menos. Al fin y al cabo, para que alguien audite sus cuentas tiene que cambiar el Gobierno... y en ese momento ya les dará igual que demuestren que han mentido.

sábado, 27 de agosto de 2011

Sobre Cascos y el MIT


A los asturianos nos dicen que va a venir alguien con dinero y nos va a construir la torre Eiffel para que vengan los turistas a verla y nos cagamos por las bragas. No nos paramos a pensar en que la gente va a ver la Torre Eiffel porque está en París y que una Torre Eiffel en cualquier otro sitio no tiene una milésima de interés. Pensamos "si en París lo tienen, ¿por qué nosotros no?".

Entonces cuando llega Su Majestad Francisco I y nos dice que va a montar una Universidad que te cagas, la gente piensa "¡qué guay!", pero nadie le ha preguntado todavía cómo lo va a hacer. La gente simplemente piensa "ey, ¿por qué lo va a tener Massachussetts y no Asturias?" y no se plantean nada más.

Asturias es una de las nueve comunidades autónomas que sólo tiene una universidad: la Universidad de Oviedo. Tiene sus facultades divididas en tres campus: en Oviedo, en Gijón y en Mieres. En Oviedo están las facultades y la Escuela de Minas, en Gijón están varias ingenierías y los títulos relacionados con la Marina y en Mieres hay un campus creado por la Unión Europea con casi todas las ingenierías dedicadas a la minería y la explotación forestal.

Es un sistema relativamente útil. De un campus a otro se tarda una media hora, lo que permite que los profesores se puedan desplazar fácilmente y, además, hay un campus cerca de la gran mayoría de los ciudadanos. A pesar de todo, las instalaciones de varios campus se han quedado bastante obsoletas y el dinero para investigación es cada vez menor. A pesar de todo, consiguieron que el Ministerio de Ciencia les otorgase el segundo nivel del Campus de Excelencia lo que les permitió la creación de un edificio de investigación en Bioética que abrirá el próximo curso.

La Universidad de Oviedo no es el MIT, pero Asturias no es Massachussetts ni puede pretender serlo. Para lo que es Asturias es una institución muy respetada y bastante bien valorada. Tiene sus errores como todas, pero permite estrechas colaboraciones con diferentes empresas y sin ella la región habría evolucionado mucho menos estos últimos 30 años.

A pesar de todo, para Francisco I eso no es suficiente. No sé si tiene algún tipo de odio hacia la Universidad porque no fue capaz de aprobar Minas aquí o qué le pasa, pero dice que quiere DESTRUIR la Unviersidad de Oviedo para formar dos universidades diferentes. La verdad es que no puedo daros muchos más datos porque no los ha dado él. No dice cómo lo quiere hacer. No ha hablado con los profesores. El rector no sabe nada y el Parlamento tampoco. Eso sí, tiene lo más importante: el nombre. Se llamará Universidad Politécnica se llamará Jovellanos (como si no hubiese suficientes cosas llamadas Jovellanos en la ciudad).

Hasta el momento no se sabe mucho más sobre lo que quiere hacer. No se sabe qué quiere hacer con el Campus de Mieres, en el que la mayoría de las titulaciones son técnicas, y no se sabe cuántas facultades quiere que tenga. Sí que ha dicho que quiere que se financie de forma pública y privada, pero no ha explicado qué quiere decir eso. Si se refiere a que entren empresas en la Universidad, si quiere que las empresas financien sólo proyectos o si quiere que pase a manos privadas y el Principado dé dinero. Todo eso son minucias que no le importan a nadie.
¿Qué más da de dónde saquemos el dinero si vamos a construir nada menos que un MIT a la puerta de casa? ¡Pero es que encima se va a llamar Jovellanos! ¡Es un sueño hecho realidad! ¿Para qué queremos más?
Todo esto sería equivalente a que el Presidente del Oviedo diga que le gusta mucho cómo juega el Barça y cómo gestiona la Masía y que cree que el Oviedo debería hacer lo mismo. Lo dice una y otra vez hasta que los aficionados del Oviedo se crean que son aficionados del Barça y que no tienen nada que envidiar a los grandes clubes europeos. Pero la realidad es que este fin de semana no juegan contra el Oporto si no contra el Toledo. Pero bueno, al fin y al cabo eso es lo que ha votado la gente. Han votado a un partido asturiano para que les diga que los asturianos son los mejores y que si estamos tan mal es porque nos marginan, pero que nosotros no tenemos la culpa.

De momento, Cascos no ha presentado prácticamente ninguna iniciativa al Parlamento y lo único que ha aprobado han sido los nombramientos. Es más, ni siquiera ha hecho ruedas de prensa ni entrevistas. Incluso después de la reunión de Consejeros de Sanidad en la que todos los consejeros hablaron, el de Asturias se quedó callado. No quieren que la gente vea cómo son antes del 11-N. Después nos vamos a cagar.

Por cierto, sólo por poner las cosas en perspectiva:

Gastos del MIT y Harvard en 2010: 4.219 millones de euros.
Presupuesto de todo el Principado 2011: 4.133 millones de euros.

PIB Massachussetts: 260.000 millones de euros.
PIB Asturias: 23.000 millones de euros.

sábado, 20 de agosto de 2011

El verdadero interés que suscita el Papa en la población española

Estos días a un gran número de opinantes se están llenando la boca comentando que el Papa tiene un gran interés para la sociedad española y que es normal que el Gobierno le dé un trato prioritario a las Jornadas Mundiales de la Juventud. Dicen que en España casi todos los ciudadanos son católicos e incluso algún periódico dice que el Papa es un referente para la juventud en una encuesta que algún día explicarán.

Esa es la razón esgrimida por muchas personas para justificar que los actos del Papa aparezcan en el canal principal de la Televisión Pública o para que lo que hace llene los informativos. Sin embargo, es posible que esa sea una visión no ajustada a la realidad.

Televisión Española se saltó una regla no escrita que estaba siguiendo desde hace unos meses por la cual las noticias van en el canal 24h, los deportes en el canal de deportes y los dibujos en ClanTV. Es una norma que sólo se saltaba para eventos de gran audiencia como las etapas reinas del Tour o los partidos de la Selección o la Champions League. Sin embargo, ha decidido que en este caso el Papa también tenía derecho a aparecer en el canal de más seguimiento de la televisión pública. ¿Por qué?

¿Interés informativo?

Los programas han consistido en misas y procesiones. Todas las misas son iguales y las procesiones no tienen ningún interés informativo. En tal caso, podrían tener interés religioso o artístico. El primero no es una razón para ponerlo en la televisión pública en absoluto y el segundo no es una razón para ponerlo en el canal más importante en cuya parrilla no hay ningún programa de ese tipo.

¿Interés general?

Los límites del interés general son bastante difusos. Un debate parlamentario es de interés general, independientemente de su audiencia. Sin embargo, la visita del Papa no debería ser de un interés general mayor que la visita de cualquier otro mandatario de un país con el que España tiene buenas relaciones.

A pesar de todo, habrá gente que dirá que lo que dice el líder espiritual de una gran parte de los españoles es importante para mucha gente. Veamos los datos de los que disponemos:

Artículos sobre el Papa en el Top 10 de El País: 1.
Artículos sobre el Papa en el Top 10 de El Mundo: 1.
Artículos sobre el Papa en el Top 10 de ABC: 4.
Artículos sobre el Papa en el Top 10 de La Razón: 4.
Artículos sobre el Papa en el Top 10 de Libertad Digital: 0
Articulos sobre el Papa en el Top 5 de Intereconomía: 0

Todo esto a pesar de que el tema del Papa lleva en la portada de todos los diarios todo el día. Seguro que muchos dicen que eso es porque a la gente que le interesa el Papa no le interesa internet. Que sin embargo sí que utilizan la televisión y por eso lo deben de poner.

Audiencia media de los programas de la visita del Papa (jueves y viernes): 7.3%.
Audiencia media de TVE1 durante el mes de agosto: 13,8%.

Sí, es cierto que mucha gente está de vacaciones y que el número de personas que ha ido a Madrid a ver al Papa es muy grande, pero, la verdad, viendo estos datos, a cualquiera le da la impresión de que los que están allí son los únicos interesados y, desde luego, no da la impresión de que suscite el interés que le están dando los medios.

domingo, 14 de agosto de 2011

Londres: las revueltas son sólo el principio

En el Reino Unido gobiernan dos partidos tradicionalmente enfrentados y su coalición puede verse seriamente dañada por la forma de afrontar los disturbios de la semana pasada.

Por un lado, el partido conservador, los tories, acostumbrados a hacer recortes sociales, privatizaciones y a favorecer a las clases altas. A sus bases les gusta que se criminalice a los pobres, a los que viven de los servicios sociales y les "han venido bien" los acontecimientos de los últimos días para justificar sus radicales recortes: "están viviendo de nuestro dinero y eso les ha convertido en unos vagos que creen que tienen bula para hacer lo que quieran", piensan muchos de ellos.

Por otro lado, el partido Liberal Demócrata, podríamos decir que es el partido más a la izquierda del Reino Unido. Sus votos provienen, sobre todo, de gente de izquierdas descontenta y desencantada con el Partido Laborista y que vieron en Nick Clegg a un tipo serio y decente que sabía lo que quería y que estaba cansado del bipartidismo en su país. Su gran campaña electoral le sirvió para conseguir el 23.6% del voto popular y, aunque sólo le sirvió para conseguir 57 diputados, fueron suficientes para ser decisivo a la hora de formar gobierno.

Su principal petición a la hora de apoyar a un partido u otro fue la celebración de un referéndum para cambiar la ley electoral que no les favorece en nada (referéndum que no prosperó). Ambos partidos se lo ofrecieron, pero, con el deseo de cambiar la sociedad tras 12 años de gobierno laborista, Nick Clegg decidió que los tories serían sus compañeros de viaje.

El problema es que es una unión contra natura. Tanto en lo económico como en lo social, son partidos tremendamente diferentes. Sus ideas están totalmente enfrentadas en muchos temas y eso, en una época de crisis como la que estamos viviendo, es una bomba de relojería. Han sido varias las causas de confrontación, pero los disturbios de Tottenham parece que serán la gota que colma el vaso.

Ante algo como lo que pasó en Londres la semana pasada, sólo caben medidas arriesgadas. Aunque nadie está seguro de las razones que llevaron a esta situación, todo el mundo tiene claro que esto no ha pasado por casualidad. Hay causas subyacentes que hay que atacar y hay que intentar arreglarlo. Todo parece indicar que hay dos opciones: favorecer la integración de los marginados por las buenas o por las malas.

La integración por las buenas sería darles más subvenciones, darles trabajo, darles un futuro o, al menos, darles esperanza en el futuro. Ya sea ayudándoles a sacarse estudios o creando puestos de trabajo en sus zonas, habría que darles algo que les saque de la marginación.

La integración por las malas consiste en cortar todo el flujo de dinero hacia esas familias y castigar duramente a los que se pasen de la raya. El Gobierno de David Cameron ya ha anunciado su intención de desalojar de sus hogares, si viven en edificios subvencionados, a todas las familias de los que tomaron parte en las revueltas. La idea es que los padres vean que las acciones de sus hijos tienen consecuencias sobre ellos e intenten que sus hijos no hagan ese tipo de cosas.

Es difícil de explicar a las bases de los tories que niñatos que se han dedicado a destrozar mobiliario y robar sigan viviendo a costa del contribuyente, así que Cameron, sin duda, ganará puntos en su electorado con decisiones como estas. Al fin y al cabo la gente que vive en Tottenham no va a votar a los tories (sólo un 15% lo hizo en 2010) y la gente que vota en Chelsea no se enterará de las consecuencias que tiene echar a la gente a la calle en Tottenham porque no pisan ese barrio ni sin querer.

El problema es que las bases de los liberales sí que están muy preocupadas por esta deriva conservadora que está tomando el gobierno que apoyan y ya han salido voces como la del segundo de abordo de los liberales, Simon Hughes, que fue elegido en una de las circunscripciones con más casas subvencionadas de Londres  calificando las medidas de precipitadas y asegurando que serán contraproducentes y que, echar a los que no tienen nada de sus casas, lo único que conseguirá será aumentar el crimen y la inseguridad. No olvidemos, además, que desde las elecciones del año pasado, los liberal-demócratas han visto caer su intención de voto del 23 al 9%, sobre todo, debido a los recortes sociales que ha tenido que afrontar el gobierno.

El problema de los deshaucios es la falta de aviso. Desconozco si hay alguna norma que advierta a los ciudadanos de que si sus hijos tienen problemas con la ley se les echará de sus casas (y creo que no está nada claro), pero lo que parece claro es que no es una medida habitual. Han arrestado a unos 2.000 chavales por lo ocurrido en Londres. ¿Está el Gobierno del Reino Unido dispuesto a echar a 2.000 familias de sus casas y dejarles literalmente en la calle sin ninguna opción? ¿Creen que con eso se mejorará algo?

Quizá los padres de los chicos que aun no han hecho nada tendrán más cuidado en el futuro, pero ¿no son suficientes 2.000 familias (unas 7.000 personas) en la calle sin posibilidades de encontrar trabajo para que la situación empeore de aquí a unos meses?